martes, 3 de junio de 2014



¿Crees que es responsabilidad tuya ayudar a edificar una iglesia sana? Si eres cristiano, creemos que lo es.

Jesús te ordena hacer discípulos (Mt. 28:18-20).
Judas te exhorta a edificarte sobre la fe (Jud. 20-21).
Pedro te llama a utilizar tus dones para servir a los demás (1 P. 4:10).
 Pablo te dice que sigas la verdad en amor para que tu iglesia pueda madurar (Ef. 4:13, 15).

¿Entiendes por qué es responsabilidad tuya?

que necesitamos para que esto suceda en nuestras vidas?

la Sana Doctrina, en nuestras vidas y en la Iglesia a la que asistimos.
 la Sana Doctrina es esencial para vivir vidas piadosas y para edificar iglesias sanas.

Esto quiere decir que a medida que estudiamos doctrina sana como cristianos individuales debemos aplicar de forma constante en nuestras iglesias locales lo que hemos aprendido.

Hay cinco frutos en la vida de la iglesia que la sana doctrina nutre y fomenta:
la santidad, el amor, la unidad, la adoración y la evangelización.


Que es la Sana Doctrina?
La sana doctrina es un resumen de la enseñanza bíblica que es tanto fiel a la Biblia como útil para la vida.

Se trata de poner en nuestras propias palabras la enseñanza de la Biblia acerca de un tema concreto. La doctrina es sana siempre que nuestras propias palabras resuman correctamente —o fielmente el contenido de la Biblia.

la sana doctrina cumple con un propósito muy útil y práctico: la sana doctrina sirve para la vida. Escuchamos la enseñanza de la Palabra de Dios con el propósito de aplicarla a nuestras vidas.
La sana doctrina no es informacion que archivamos y que solo sirve para presentar hechos. Al contrario, es un mapa de carreteras para nuestro peregrinaje de este mundo al venidero.

En la Escritura, Dios nos dice quién es él, quiénes somos nosotros, de dónde venimos, qué es lo que está mal en este mundo, cómo Dios puede arreglarlo y mucho más. Estas son las cosas que necesitamos conocer mejor si vamos a vivir vidas que agraden a Dios.

La Escritura misma nos enseña que la sana doctrina sirve para la vida. En Tito 2:1, Pablo instruye a su discipulo: “Pero tú habla lo que está de acuerdo con la sana doctrina”. Después, en los siguientes nueve versiculos describe cómo diferentes grupos de personas en la iglesia deben vivir y relacionarse los unos con los otros:
• Los ancianos deben ser sobrios, serios, prudentes, sanos en la fe (v. 2).
• Las ancianas deben ser reverentes en su porte, no calumniadoras o esclavas del vino, y deben enseñar a las mujeres jóvenes a ser esposas y madres fieles (v. 3-5).
• Los jóvenes deben ser prudentes (v. 6).
• Los siervos o los trabajadores deben sujetarse a sus amos y mostrarse fieles “para que en todo adornen la doctrina de Dios nuestro Salvador” (v. 9-10).

Pablo manda a Tito enseñar “lo que está de acuerdo con” la sana doctrina (lo que encaja con ella y lo que procede de ella). Tito debe enseñar a la iglesia en Creta a andar en el camino que la sana doctrina señala. Sus vidas deben conformarse al esquema que la sana doctrina proporciona.

De manera similar, en 1 Timoteo 1:3-5 Pablo escribe lo siguiente:
“Como te rogué que te quedases en Éfeso, cuando fui a Macedonia, para que mandases a algunos que no enseñen diferente doctrina, ni presten atención a fabulas y genealogías interminables, que acarrean disputas más bien que edificación de Dios que es por fe, así te encargo ahora. Pues el propósito de este mandamiento es el amor nacido de corazón limpio, y de buena conciencia, y de fe no fingida”.

La sana doctrina te lleva a una fe sana, a un corazón sano y a una conciencia sana.

 La meta de la sana doctrina es una vida piadosa.

La sana doctrina es el mapa de carreteras de Dios para vivir fielmente en el mundo. La sana doctrina no solo te dice dónde estás, sino quién eres, quién es Dios y cómo Dios nos ha salvado del pecado y nos ha capacitado para vivir vidas que le agradan.

* Por la creación aprendemos que Dios es poderoso, santo, sabio y bueno (Sal. 104).
• Por la caída aprendemos que Dios es perfectamente justo y que su ira arde contra el pecado, pero al mismo tiempo es misericordioso y paciente con los pecadores (que somos todos nosotros) (Gn. 3).
• En la vida de Jesús vemos manifestado perfectamente el carácter santo y misericordioso de Dios (Jn. 1:18;14:9).
• En la muerte de Jesús vemos la justicia y el amor de Dios trabajando juntos para lograr la salvación (Ro.3:21-26; 5:6-11).
• En la resurrección de Jesús vemos la victoria sobre la muerte que Dios promete a todo su pueblo (2 Co.4:14).
• En la promesa de Jesús de volver y restaurar el gobierno de Dios sobre toda la creación vemos la fidelidad de Dios, su espléndida generosidad hacia su pueblo, y mucho más (Ap. 22:12).

Que produce la Sana Doctrina en una iglesia? Cristianos maduros!
un cristiano maduro se preocupa de dominar —o mejor dicho, de ser dominado por— la Biblia. Dicho de otro modo, conoce la sana doctrina.

la Escritura misma enseña que es capaz de prepararnos para toda buena obra (2 Ti. 3:16) y enseña que la transformación espiritual viene a través de la renovación de nuestro en- tendimiento (Ro. 12:1-2), lo cual ocurre a medida que nos sumergimos en ella.

Todo cristiano debe tener un interés personal en aprender a leer y a enseñar la Biblia sabiamente. Conseguimos esto a través del estudio personal, pero también —y tal vez de forma más precisa— mediante la proclamación y la enseñanza pública de la iglesia.

La sana doctrina nos protege de deducir incorrectamente cosas acerca de Dios que no son ciertas. Para poder interpretar la Escritura correctamente necesitamos poner sobre la mesa lo que ya sabemos acerca de Dios según la Escritura, esto es, la sana doctrina.

La sana doctrina es el equipamiento esencial para navegar por las retorcidas calles de la ciudad de nuestras vidas. Así que, no vivas sin ella.




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